Cuando me compré la moto, después de muchos años sin montar en dos ruedas, tenía bastante miedo de caerme, supongo que es algo normal.
Entonces un motero viejo que conocía por aquella época me dijo una frase que me dejó un poco perplejo. Sus palabras fueron:
-Si tienes miedo a caerte, habla con tu moto.-
Yo me quedé un poco extrañado y me lo debió de ver en la cara por que me continuó diciendo.
-Para sentirte más seguro, habla con ella. Ponte frete a ella y dile; «Yo prometo no beber ni una sola gota de alcohol cuando te conduzca y tu prometes que si nos caemos nos levantaremos los dos igual que como nos hemos caído, sin que nos pase nada».-
Me pareció una superstición, pero como no me costaba nada, me fui a un sitio tranquilo, me puse delante de ella y cuplí el ritual.
Desde aquel día me he caído dos veces, os lo cuento mejor en el vídeo, pero las dos veces me he levantado quitándome el polvo. Eso sí, no pruebo ni una cerveza si voy a conducir la moto…
