
Quién soy
Me llamo Miguel, paso ya los 40 y la barba me pinta canas, peso eso no me ha detenido para acercarme a varias de mis pasiones con más ahínco como viajar, la fotografía y como no las motos, aunque vaya en mi 125cc.
Siempre mirando que hay detrás del siguiente horizonte
Desde siempre tuve el gusanillo de los viajes, de vivir viajando. Mis héroes de la infancia eran Felix Ródriguez de la Fuente, Miguel de la Cuadra Salcedo, y no lo voy a negar Indiana Jones, y películas como Easy Riders, salvaje…
Siempre me vi viajando y descubriendo nuevos lugares, conociendo personas y recorriendo sendas y carreteras olvidadas, pero la vida es como es y no permite que los sueños se cumplan, a menos que luches por ellos, por eso hace unos años retome mi afición por el senderísmo, los viajes, la fotografía y las motos.
De modo que decidí empezar a escribir hacer vídeos y no parar…
Ahora la gente me pregunta los lunes «¿Dónde vas esta semana?» y es algo que me encanta, significa que estoy en el buen camino de mi objetivo.
Ya he viajado a sitios que muchas personas piensan que son imposibles, he hecho rutas con mi moto que muchos ni se atreven y otros se sorprenden al verme llegar, incluso me he sacado el título de guía de baja y media montaña, así que intento demostrar, que si yo puedo, cualquiera puede.
¿Y tú? ¿No quieres saber que hay detrás del horizonte?
Filosofía de vida
Hace tiempo que ya estaba corriendo por ahí mis aventuras cuando mi madre, que siempre había sido muy crítica con mi forma de vivir, cayó enferma y en el hospital me cogió de la mano y me dijo. «Ahora entiendo tu forma de vida». Aunque ya se le haya olvidado lo que entendió.
Aquello me dio mas fuerzas aunque desde entonces pasé mucho tiempo cuidando de ella, pero siempre escapándome cuando podía y viviendo mi propia ciudad.
Decidí cambiar mi tipo de vida del todo y vivir experiencias, en lugar de empeñar mi tiempo en enriquecer a otros y seguir mis ganas de explorar siguiendo un lema…
Todos tenemos dos vidas. La segunda empieza cuando nos damos cuenta que solo tenemos una.
Confucio
